La pandemia está cediendo y poco a poco vuelve la presencialidad. Los cerveceros caseros lo celebran como si destaparan la primera botella de su primera birra.

Por definición, el Club de Cerveceros Caseros de Uruguay (CCCUy) es más que una escuela para poder aprender a hacer cerveza, es un Club dedicado a transmitir conocimientos para que las personas aprendan a diferenciar una buena de una mala cerveza. Su principal cometido es la difusión de la cultura cervecera, proveyendo las herramientas para cocinar tu primera cerveza o mejorar la que ya hacés.

El CCCUy nació a partir de un grupo de amigos interesados en hacer cerveza casera en 2003 pero tomó forma «oficial» recién en 2013 según consta en los estatutos. En 2015 obtuvo la personería jurídica. Hoy tiene unos 200 socios.

Es un club con estatutos y comisión directiva pero su funcionamiento en los hechos es horizontal, colaborativo, y nadie se guarda sus secretos. Ese es su espíritu y su razón de ser.

En marzo pasado asumió la nueva directiva. Por eso, de todo lo que se viene charlamos con Federico Paz (presidente) y Gregorio «Goyo» Martirena (tesorero). En agenda hay desde capacitaciones a concursos, y, cuando se pueda, tours de familiarización tanto en Uruguay como en el exterior.

«La idea es seguir formando al cervecero» dice Federico Paz. El objetivo es equiparar los saberes y elevar la vara de la calidad, ya que una de las ventajas del club es que hay socios con más experiencia y formación que comparten generosamente sus saberes con los más nuevos o inexperientes.

Este año, pandemia mediante, se creó un sistema de tutorías, que permite a los cerveceros recibir evaluaciones (no devoluciones) sobre su cerveza. La iniciativa tuvo tan buen resultado que planean mantenerla.

Se realizaron varias charlas virtuales con referentes especializados en distintas temáticas (Max Ahlers uruguayo radicado en Dinamarca; Diego «Van der Saar» Castro; Sebastián González; Luca Fernández; Alberto Rodríguez; y Alexis Balzan, de Argentina). Todo ese contenido está disponible en el canal YouTube del Club.

Además de charlas sobre estilos o talleres de análisis sensorial, se realizan compras colectivas de insumos y se trabaja junto a los proveedores para elevar la calidad de las materias primas que contribuye a mejorar las cervezas.

Volvieron los cursos y los concursos

Una de las funciones del club es trabajar en actividades para los socios pero también atraer nuevos interesados en este mundo de la cerveza en casa. La puerta de entrada suelen ser los cursos básicos de cocción (gratuitos), en los que cerveceros más experimentados explican todo lo necesario para que quien asista se vaya con los conocimientos (y muy motivado) para hacer su primer lote. Todas las actividades y beneficios están publicados en el sitio web del Club y en las redes sociales.

Desde marzo de 2020, cuando se instaló la pandemia de Covid-19 los concursos, otro de los puntos fuertes del club, debieron reprogramarse. En setiembre, finalmente, se realizará el primero del 2021.

Los concursos generan gran expectativa porque los cerveceros caseros tienen que elaborar cervezas ajustadas lo más posible a los estilos seleccionados para ese concurso. Y reciben una devolución acorde a los lineamientos BJCP que es uno de los dos programas globales de evaluación de cervezas. También suman puntos para encaramarse como «cervecero del año».

Próximo concurso para cerveceros caseros.

Cerveza solidaria

Otro de los clásicos del club es la elaboración de una cerveza solidaria que desde hace algunos años (esta será la quinta edición) se elabora y se comercializa con el objetivo de beneficiar a una fundación. Quien propone la receta y comanda la cocción es el último cervecero del año (quien obtuvo más puntaje en todos los concursos del año).

La quinta edición de la cerveza «solidaria» estará a cargo de Santiago Garabedian, cervecero del año 2020.

Con la nueva anualidad (que se renueva cada año en octubre), la nueva directiva prepara una batería de beneficios (descuentos en bares, compras colectivas de insumos, descuentos en proveedores, accesos a licencias de software cervecero, entre otras).

Y algún día volverán los tours, porque viajar, confraternizar, intercambiar, degustar, aprender, ha sido otro de los fuertes del CCCUy desde su fundación.

Cualquier interesado en aprender a hacer cerveza puede ser socio del club. Para saber cómo sumarse recomendamos ingresar al sitio web.

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